La muela del juicio puede aparecer sin dar ninguna molestia o, por el contrario, provocar dolor al fondo de la boca, encía hinchada, mal sabor y dificultad para abrir. La diferencia está en si tiene espacio para salir y si la encía que la rodea se infecta.
Respuesta rápida
Los síntomas más comunes son dolor detrás del último molar, encía roja o inflamada sobre la muela, molestia que llega al oído o a la mandíbula, mal aliento y dificultad para abrir la boca. Fiebre, pus o hinchazón en la cara indican una infección que necesita atención en el día.
Qué síntomas puede dar la muela del juicio
Las muelas del juicio o terceros molares son los últimos dientes en aparecer, en general entre los 17 y los 25 años. Hay personas que no tienen ninguna, otras tienen las cuatro y muchas nunca sienten nada. Cuando generan molestias, los síntomas más frecuentes son:
- dolor o presión en la parte de atrás de la boca, arriba o abajo;
- encía roja, hinchada o sensible que cubre parte de la muela;
- dolor que se irradia al oído, la sien o el ángulo de la mandíbula;
- molestia al masticar o al cerrar la boca;
- mal aliento o mal sabor que no se va con el cepillado;
- dificultad para abrir la boca del todo;
- ganglios inflamados debajo de la mandíbula.
La enciclopedia médica MedlinePlus aclara que una muela que quedó completamente dentro del hueso puede no dar síntomas. Que no duela no significa que todo esté bien, y que duela tampoco significa que haya que sacarla.
Cómo saber si el dolor viene de la muela del juicio
No todo dolor al fondo de la boca es de la muela del juicio. Algunas pistas ayudan a orientarse antes de la consulta:
- Ubicación: el dolor está detrás del último molar visible y podés ver o tocar un pedazo de encía levantado.
- Edad: es más habitual entre el final de la adolescencia y los 30 años, aunque puede pasar después.
- Ciclos: la molestia aparece, mejora a los pocos días y vuelve. Es típico de una muela que está saliendo o de una encía que se inflama una y otra vez.
Hay otras causas que se sienten parecido: una caries en el molar de al lado, un problema de la articulación de la mandíbula por apretar los dientes o, en las muelas de arriba, una sinusitis. Por eso el diagnóstico se confirma con el examen y, cuando hace falta, con una radiografía panorámica que muestra la posición de la muela y su relación con el resto de los dientes.
Saliendo, retenida o infectada: no es lo mismo
Muela que está saliendo
Mientras atraviesa la encía puede haber presión, sensibilidad y una inflamación leve durante algunos días. Si la muela tiene lugar y sale derecha, la molestia suele ser pasajera y alcanza con una higiene cuidadosa de la zona.
Muela retenida o impactada
Se habla de muela retenida cuando no puede terminar de salir porque choca con el diente de adelante, está inclinada o acostada, o no tiene espacio en el hueso. Puede quedar tapada del todo o asomar solo una parte. Una muela retenida puede convivir años sin problemas o generar complicaciones como caries en el molar vecino, que es muy difícil de limpiar en esa zona.
Encía infectada: pericoronaritis
Es la complicación más frecuente. Cuando la muela asoma a medias, queda un capuchón de encía donde se acumulan restos de comida y bacterias. Esa encía se inflama, duele al morder y puede supurar. El servicio de salud británico NHS la menciona entre los problemas habituales de las muelas que no terminan de salir, junto con la acumulación de comida, las caries y los abscesos.
Si la encía de esa zona sangra o se inflama seguido, también vale la pena leer sobre las causas de las encías inflamadas, porque el tratamiento cambia según el origen.
Señales de alarma: cuándo consultar en el día
La mayoría de las molestias permite pedir un turno programado. Estas situaciones, en cambio, necesitan atención rápida porque pueden indicar que la infección se está extendiendo:
- fiebre o malestar general junto con el dolor;
- hinchazón de la mejilla, la mandíbula o el cuello;
- pus o un gusto muy desagradable que sale de la encía;
- imposibilidad de abrir la boca más que unos pocos centímetros;
- dolor intenso que no cede con el analgésico que ya te indicaron.
Si pasa alguna de estas cosas, podés acudir a nuestra guardia odontológica en Pilar. Si además tenés dificultad para tragar o para respirar, andá directamente a una guardia médica: es una urgencia que no debe esperar al odontólogo.
Qué podés hacer mientras conseguís turno
Estas medidas alivian y evitan que la zona empeore, pero no tratan la causa:
- cepillá con suavidad también la muela del juicio y la encía que la rodea, aunque moleste;
- hacé buches con agua tibia y una pizca de sal después de comer para arrastrar restos;
- aplicá frío por fuera de la cara, envuelto en un paño, por períodos cortos;
- si tomás un analgésico, respetá el prospecto o lo que te haya indicado tu médico u odontólogo.
Lo que conviene evitar: tomar antibióticos sobrantes o recomendados por otra persona, colocar una aspirina sobre la encía (quema el tejido), pinchar la encía o aplicar alcohol. Los antibióticos se indican solo en algunas infecciones y no reemplazan la limpieza de la zona ni el tratamiento de fondo.
¿La muela del juicio siempre hay que sacarla?
No. Si salió derecha, se puede limpiar y no genera problemas, puede quedarse. Lo mismo ocurre con muchas muelas retenidas que no dan síntomas: el NHS indica que, en esos casos, lo habitual es dejarlas y controlarlas en las revisiones de rutina.
La extracción se considera cuando hay infecciones que se repiten, caries que no se pueden tratar, daño en el molar de al lado, un quiste o una posición que hace imposible mantenerla limpia. Esa decisión se toma con el examen y las imágenes, no por la edad ni por precaución general. Si necesitás conocer cómo es el procedimiento, en extracciones dentales en SonriePilar explicamos cada paso, desde la planificación hasta la recuperación.
Una duda frecuente es si la muela del juicio «empuja» y desordena los dientes de adelante. El apiñamiento tiene varias causas y el papel de los terceros molares sigue en discusión, por lo que no se indica sacarlos solo por ese motivo. Si lo que te preocupa es la alineación, conviene evaluarlo dentro de una consulta de ortodoncia.
Cómo se evalúa en SonriePilar
En la consulta preguntamos cuándo empezó la molestia, si ya pasó antes y qué medicación tomás. Después revisamos la encía, el molar vecino y la mordida. Cuando la posición de la muela no se ve en el examen, pedimos una radiografía panorámica.
Con esa información te explicamos si alcanza con limpiar y controlar la zona, si hay que tratar primero una infección o si conviene planificar la extracción. Si no tenés síntomas pero hace tiempo que no te controlás, un turno de odontología general permite revisar también las muelas del juicio.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura la molestia cuando sale la muela del juicio?
Cuando la muela sale sin complicaciones, la molestia suele durar algunos días y aparecer por etapas. Si empeora, se acompaña de hinchazón o no mejora en pocos días, conviene consultar.
¿El dolor de la muela del juicio puede sentirse en el oído?
Sí. Las muelas inferiores comparten inervación con la zona del oído y la mandíbula, por eso el dolor puede sentirse ahí. Si además hay fiebre o secreción en el oído, también hay que descartar otras causas.
¿Una muela del juicio puede salir después de los 30?
Puede pasar, aunque es menos frecuente. A veces una muela que estuvo años quieta empieza a molestar porque la encía que la cubre se inflama o porque aparece una caries.
¿Puedo esperar a que se me pase la infección para ir al odontólogo?
No es lo recomendable. Aunque el dolor baje, la causa sigue ahí y las infecciones de la encía suelen repetirse. Consultar con la zona inflamada permite ver el problema y tratarlo a tiempo.
Si sentís molestias al fondo de la boca
Una muela del juicio que molesta no siempre termina en cirugía. Lo importante es saber en qué posición está, si la encía está infectada y si afecta a los dientes vecinos. En SonriePilar, en el centro de Pilar, te ayudamos a definir el paso siguiente con información clara.